lunes, 23 de febrero de 2026

EJERCICIO COMPLEMENTARIO 1

Las obras de Oscar Miguel Ares empiezan con una investigación del contexto (histórico, del paisaje, construido y no construido y de la gente). Aunque no solamente trata esto si no que se considera como un entramado de significados de materia, sociales y simbólicos. En los tres proyectos que explica, Oscar no se adapta al lugar si no que hace una interpretación y pone en valor lo más significativo. Casa Consistorial en Valverde de Campos, Valladolid: La reflexión que se hace en este proyecto no solamente es de lo que el proyecto tiene alrededor si no desde una perspectiva más amplia. Empezando por donde estamos, hasta que nos adentramos en el pueblo y observamos lo que nos rodea en el lugar del proyecto. El proyecto tiene que formar parte de la vida de la gente que vive en el lugar y también que la gente que lo visita entienda desde un principio como es el edificio y porque se ha ejecutado de esa manera, haciendo así que la gente que lo visita se sienta parte del lugar. El arquitecto no solo quiere ver la casa consistorial como un espacio para albergar funciones administrativas, si no lo que quiere crear es una plaza como lugar de comunidad. El arquitecto se encuentra en un emplazamiento un tanto complejo ya que el edificio se encuentra en una esquina. Para el lo importante es la escala y la proporción que tiene con el entorno, utiliza esto muy sabiamente y lo que hace es retranquear el edificio y así poder darle más altura. Otro punto fuerte de su arquitectura es la materialidad, utilizando el hormigón y su conexión con la materia del entorno castellano. El edificio tiene una relación con la tradición constructiva local a través de las texturas y la gravedad. La reflexión que se hace en este proyecto es que resuelve de manera muy lógica y con presencia una función tan fuerte como lo es la casa consistorial en un pueblo tan pequeño y lo materializa respetando la escala del entorno, utilizando ideas como la contracción y la dilatación. Casa de Comidas en Catromonte: Nos encontramos ahora en Castromonte, en un entorno fuerte, pero con un proyecto con escala más doméstica ya que se sitúa en la plaza del pueblo y es un espacio intermedio. Este “Edificio Plaza” se abre a la plaza perimetralmente, y como en todos los casos el arquitecto utiliza los principios de arquitectura para hacer este proyecto: el peso, la gravedad y la proporción. El contexto es importante también, una casa de comidas lo cual es un contexto gastronómico y social. El arquitecto vuelve a recoger la idea de casa castellana, pero a su forma: hace una compartimentación y crea un control de luz unificando espacios. El espacio al interior se convierte en una experiencia sensorial la cual tiene mucho protagonismo, no solo en la planta baja si no que también la planta alta con la abertura de ventanas y claraboyas. Piscinas Municipales de Catromonte: Este proyecto se encuentra en otro contexto diferente a los otros dos, ya que se encuentra en una zona periurbana y con una zona más abierta al paisaje de Castilla. Aquí la arquitectura se encuentra en un punto intermedio, por lo que el proyecto no intenta competir con ese paisaje, si no acompañarlo (mimetización con el entorno). Esta arquitectura es más horizontal, pero el arquitecto crea una estructura de losas que recuerdan a las aspas de los molinos que hay en el horizonte. Estas losas, al interior crean un juego de luces y sombras, creando un ritmo y ordenando los espacios. El arquitecto quiere remarcar que este lugar no solo es una piscina si no que quiere darle más usos. Dando importancia a la parte social y a la tradición de los pueblos de un lugar para reunirse.

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